ANTONIO ROS. Cristina Noguera, Síndic de Compromís en Moncada y candidata a la alcaldía por esta formación en las pasadas elecciones municipales, desgrana su mensaje de manera didáctica. Uno tiene la sensación de asistir a una clase porque “no da puntada sin hilo” y todo su discurso está perfectamente estructurado y proporcionado. Esta profesora de profesión, cree que Moncada ha enterrado el bipartidismo y que ha pedido un cambio que pasaba necesariamente por el acuerdo de los partidos de izquierda, que finalmente no ha sido posible. Acusa directamente a la ambición del partido socialista y de sus negociadores de que esto no haya sido posible y afirma que “esto pasará factura al PSOE”. Su modelo de Moncada pasa necesariamente por una “mayor participación de los ciudadanos, el recorte en el gasto público, la mancomunicación de servicios, y el rescate de servicios externalizados que puedan desempeñar funcionarios municipales”.

¿Cómo se desarrollaron unas conversaciones que no llevaron a buen puerto un pacto de gobierno en el que estuviera Compromís?

Mantuvimos conversaciones en una primera ronda con todas las formaciones políticas para intentar llegar a un pacto de gobierno. En todas las reuniones hemos puesto encima de la mesa nuestro programa electoral y siempre hemos pretendido dejar para más adelante el reparto de concejalías y áreas de gobierno. Nuestro análisis de las elecciones es que la gente había sido muy valiente en Moncada, había perdido el miedo a romper con el bipartidismo y pedía un cambio. Para nosotros, el mandato de los ciudadanos es que su voto debía ser útil y para ello era necesario pactar.

 

Cuando no llega a un acuerdo ¿es porque uno de los negociadores pone un precio muy alto al pacto?

Sí, evidentemente, cuando no se llega a un acuerdo, siempre es porque alguna parte no cede suficientemente en sus pretensiones. En este caso, el PSOE, no varió en ningún  momento, ni un ápice, su postura inicial. En todas y cada una de las conversaciones entre todos los partidos de izquierda, el PSOE dejó claro que su única opción era el tener la alcaldía 4 años.

¿Cuáles fueron las propuestas de Compromís?

Compromís puso encima de la mesa a lo largo de las negociaciones, diferentes propuestas. La primera fue un acuerdo para que la alcaldía fuera rotatoria 2 y 2 años, tal y como había sucedido en otros pueblos de la comarca con resultados electorales similares al nuestro (Puçol, sin ir más lejos). En relación a las concejalías, nuestra propuesta fue que fueran llevadas por aquellos/as concejales que más formados estuviesen en esa área. Queríamos concejales competentes, eficaces, que impulsasen con conocimiento de causa la concejalía que más y mejor se acoplara a sus conocimientos y características. Queríamos formar un equipo de gobierno diferente a cualquiera de los que hasta el momento se habían sucedido en el Ayuntamiento de Moncada. Un gobierno lejos de las mayorías absolutas, del bipartidismo, de la vieja política continuista PP/PSOE. Queríamos formar un gobierno estructurado, eficaz y serio, con el único fin de servir a la ciudadanía, desde la perspectiva de una nueva política, basada en la trasparencia y en la participación ciudadana. Nuestra postura era clara: ¿Como iba a ser el Partido Socialista el que tuviera la alcaldía durante cuatro años, si había sacado el peor resultado de la historia en unas elecciones locales en Moncada? La postura del PSOE de Moncada además de intransigente, no se ajustaba a la realidad. El  insuficiente apoyo que su partido había obtenido en las urnas, la aparición con fuerza de partidos nuevos como AMUN, Ciudadanos y Guanyem, el mantenimiento de Acord Ciutadà, y el doblete de Compromís que pasa de 2 a 4 concejales, era un síntoma más que evidente, que los vecinos y vecinas de Moncada NO querían al PSOE durante cuatro años en la Alcaldía.

¿En algún momento se planteó una tercera vía de negociación?

Compromís, no sólo planteamos infinitas vías de negociación, sino que aceptamos otras que aparecieron en las negociaciones y fueron propuestas por el resto de partidos que asistieron. Nuestro objetivo no era deshacernos del PSOE, simplemente que no estuviese los 4 años en la alcaldía. Hay cosas que sólo se pueden cambiar desde Madrid (el fin de las Diputaciones, la aceptación de las Iniciativas Legislativas Populares…etc) y hay otras cosas que sólo se pueden cambiar desde la alcaldía, ni desde las concejalías ni desde las vicealcaldías. Ante la intransigencia del partido socialista, Compromís propuso que la alcaldía se repartiera a meses proporcionalmente a los concejales obtenidos. Esto suponía 27 meses para el PSOE y 21 para Compromís. Esta opción tampoco fue aceptada por el PSOE. Para intentar desencajar la situación, realizamos una nueva propuesta: que la alcaldía la obtuviese un tercero, ni PSOE ni Compromís. Propusimos a Amun, pero este partido declinó el ofrecimiento, y tampoco la propuesta fue aceptada por el PSOE. Barajamos otra posibilidad, a la que el Partido Socialista se negó, que era que la alcaldía se repartiera entre los partidos de izquierda que componían la mesa de negociación, menos Amun que había manifestado su intención de no entrar con concejalías en un hipotético pacto de gobierno. El PSOE se siguió negando,  justificándose en que eran la lista más votada, aunque la realidad era que la lista más votada había sido el PP, y que cualquier partido de la izquierda necesitaba el voto de los otros para poder ser investido alcalde o alcaldesa. Estaba claro que el desbloqueo era ceder la alcaldía 4 años a ellos sin condiciones.

¿Hubo más conversaciones con los otros partidos de izquierda?

Mantuvimos también conversaciones por separado con el resto de fuerzas de la izquierda en Moncada para formar gobierno entre todos. Las posturas del resto de fuerzas fue variando conforme nos fuimos acercando al acto de investidura del 13 de junio de 2015. En esta primera toma de contacto, Acord Ciutadà se mostró partidario de entrar en el equipo de gobierno y de que Compromís compartiera alcaldía. Amun declinó entrar en el equipo de gobierno prefiriendo posicionarse en la oposición. Su voto en la investidura, sería apoyar el posible acuerdo al que llegásemos Compromís y PSOE, dando un voto a cada uno de nosotros en el supuesto de que no lográsemos llegar a un consenso. Guanyem, a excepción de Manolo García, se inclinaba por la alternancia en la alcaldía, pero invocando a su asamblea, concretaron que sólo refrendarían el acuerdo al que llegásemos PSOE y Compromís. Si no llegábamos a ningún acuerdo, no votarían por nadie. Nosotros instamos a todos los partidos a que reflexionaran sobre el resultado de las elecciones, les comunicamos la dificultad que íbamos a tener con el PSOE para poder llegar a un entendimiento. Nuestra reflexión es que los vecinos y vecinas de Moncada, habían sido muy valientes, habían dicho no al bipartidismo. Ahora nos tocaba a los concejales dar ese paso, y no continuar con el bipartidismo. El pueblo elige a los concejales, pero son éstos los que eligen al alcalde o alcaldesa. Compromís pidió a AMUN, Guayem y Acord Ciutadà un acto de reflexión y de ayuda para dar un giro real a la política de Moncada

 

Está claro que en la segunda semana de negociación las posturas cambian sustancialmente

Guanyem varió su postura. Según Manolo García, el resultado de la reflexión que hizo su asamblea fue que el alcalde debía ser él durante los 4 años o apoyar el posible acuerdo PSOE/Compromís.  Por su parte, los votantes de IU-Acord Ciutadà hicieron lo propio con su candidato, Vicente Conejero. Debía ser el alcalde durante 4 años o apoyar el posible acuerdo PSOE/Compromís.  La asamblea de Amun decidío que lo más importante de todo era que el PP no volviese a gobernar, por tanto, continuaban con su postura de que  PSOE/Compromís llegásemos a un acuerdo, cosa que era totalmente imposible debido a la intransigencia del Partido Socialista de Moncada.

Con este panorama ¿cuál fue el siguiente paso que dieron las conversaciones?

Hubo un momento en el que se acercaba la constitución del Ayuntamiento. Compromís decidió convocar a  todos los partidos que negociábamos el pacto con el objetivo de que la alcaldía fuera compartida por PSOE y Compromís. El Partido Socialista boicoteó la reunión y finalmente no acudió. Este hecho, tan irrespetuoso, no le pasó ninguna factura al Partido Socialista por parte del resto de partidos que intentábamos llegar a un acuerdo de gobierno. Posteriormente a ésta reunión, el PSOE nos convocó a todos los partidos a una nueva. La intransigencia que mostró el partido socialista en ella, hizo que a título personal (no del colectivo) personas de AMUN y de Guanyem se mostraran contrarias a que estos ostentasen la alcaldía durante 4 años. Concha Andrés, con la frase “pues que gane el PP” dio por terminada la reunión en vista de que su actuación estaba poniéndose entre dicho por algunos miembros.

 

En toda negociación siempre hay un último intento, ¿aquí también lo hubo?

Si, hubo una última reunión, el día doce de junio, en la sede del Partido Socialista solamente con Compromís. En esa reunión, como en todas las anteriores, la voz cantante del PSOE fue Concha Andrés. Nosotros acudimos con nuestra propuesta de alcaldía rotatoria. La reunión duró únicamente cinco minutos por la negativa a negociar el tema de la alcaldía. Creo que la ambición de Concha Andrés frustó un pacto Compromís-PSOE en el Ayuntamiento de Moncada.

Algo tuvo que suceder en el seno de Compromís que explique la votación de usted y sus compañeros en el Pleno de Constitución que no fue unánime.

Después de esto, en el seno de Compromis se planteó qué hacer en el Pleno de constitución del Ayuntamiento de Moncada. Dentro de nuestro partido había un grupo minoritario que decía  que no podíamos “aceptar la intransigencia del PSOE. Mañana en la investidura, debemos votarnos a nosotros mismos: tenemos mejor equipo, hemos conseguido doblar los concejales, la gente confía en nosotros. No podemos aceptar el chantaje político del PSOE que pretende hacernos responsables del fracaso del pacto de izquierdas y de que el PP vuelva a conseguir el gobierno. Son ellos los que tendrán que explicarles a los vecinos de Moncada por qué no ha habido un pacto, ya que nosotros les hemos dados múltiples opciones. Tal vez el PSOE necesite algo más de dos semanas para recapacitar, tal vez necesite meses, o algún año. La legislatura es larga, y las mociones de censura existen. Tal vez el PSOE necesite algún tiempo más de oposición para darse cuenta que los tiempos políticos han cambiado. En el 2002, PSOE y BLOC le hicimos una moción de censura al PP, no sería algo nuevo. Nos achacan que son la lista más votada, pero se les olvida que la más votada ha sido la del PP. El PSOE nos necesita sí o sí para conseguir la alcaldía. Sin nuestros votos, no pueden”. Por otra parte, el grupo mayoritario de mis compañeros pensaba que la gente no entendería que no diéramos el apoyo al PSOE para acceder a la alcaldía. Con este planteamiento, el día de la votación mis tres compañeros/as votaron a favor del PSOE, yo me abstuve en representación del grupo que no quería regalarle los votos a un partido que sólo mostró intransigencia y falta de rigor y análisis político. El resto de grupos, ante nuestro asombro, decidió votar al PSOE. Nos quedamos sólos, mejor dicho, nos dejaron absolutamente sólos,  ante el todavía peso político de un partido socialista que esperamos, desde Compromís, que pague caro su egoísmo político.

 

¿Cómo ve el panorama para estos cuatro años de legislatura?

Ese pacto aguantará carros y carretas, aunque la gestión que están llevando a cabo es nefasta porque entre ellos no se ponen de acuerdo. Sólo hay que asistir a las Comisiones para darse cuenta de que no existe coordinación en el equipo de gobierno y eso provoca fricciones entre ellos. Juegan a puntos de vista diferentes para contentar al electorado, pero hay una evidente falta de consenso. El PSOE está jugando en un pacto que le pasará factura.

En estos meses de legislatura hay un episodio bastante desagradable que desemboca en la recusación del concejal socialista Martín Pérez tras el altercado que protagonizó con usted.

Es un tema del que no quiero hablar. Personalmente es el episodio más desagradable que he sufrido a lo largo de mi vida política. En mis años de concejal en el Ayuntamiento de Moncada, con el PP en la alcaldía, he tenido muchas diferencias y broncas en los plenos, pero jamás he vivido la tensión que viví ese día. Todo sucedió en el salón de Plenos, al perder el equipo de gobierno, la votación de su Plan de Ajuste. Era un Plan de Ajuste que proponía la subida del IBI, las tasas del Conservatorio, de la Rambleta, de la Fundación Deportiva y de las terrazas. Como no estábamos de acuerdo en ahogar a los vecinos y vecinas con más impuestos, Compromís propuso un Plan de Ajuste diferente (votado en contra por el PSOE, por tacharlo entre otras cosas de ilegal), pero que salió adelante con el apoyo del PP, y que evitaba todo este aumento de tasas. El señor Martín Pérez Aranda perdió los nervios y actuó, bajo nuestro punto de vista y de la mayor parte de la Corporación, de una manera incorrecta e irrespetuosa, hecho por el cual se le reprobó. Votaron a favor PP, Ciudadanos, Amun y Compromís. En contra votaron PSOE y Guanyem, mientras que Acord se abstuvo. Mi intención desde un principio fue que el señor Martín Pérez Aranda me hubiese pedido disculpas, me hubiese valido con eso. Como no fue así, se realizó un pleno de Rebocación. En estos momentos dicho concejal ha presentado contra mí una denuncia por injuria. Es por ello, que lo más conveniente es que dejemos actuar en la justicia y confiemos en ella.

Si hubieras ostentado la alcaldía de Moncada durante dos años ¿qué medidas en la gestión municipal te hubiera gustado llevar a cabo?

Mi concepto de Ayuntamiento pasa por realizar consultas ciudadanas públicas para que la gente decida. Creo que es necesario reducir el gasto y no subir impuestos, siempre con el criterio de los técnicos, porque los ciudadanos no pueden estirar más su dinero. Echo en falta una mayor transparencia en la bolsa de trabajo. Debería ser mucho más pública y atender a otro tipo de criterios. Además, creo que es necesario renegociar el contrato con la empresa adjudicataria de la basura, porque hemos pasado de pagar 30.000 euros al mes a pagar 45.000 euros por este concepto, sin que haya una mejora sustancial. Además, los contenedores son más pequeños y de muy mala calidad. También soy partidaria de mancomunar servicios con otros municipios para ahorrar gastos y destinar recursos a otras acciones. Por otro lado, para nosotros es importante fomentar el deporte minoritario, así como instaurar becas deportivas para deportistas que aspirar a ser de élite. En el capítulo de fiestas, somos partidarios de suprimir el Libro de Fiestas, sustituyéndolo por flyers, publicitarlo en el facebook y en la página web del Ayuntamiento. No obstante, sin duda, lo más importante para nosotros es la participación de los vecinos de Moncada en el funcionamiento del Ayuntamiento, a través del Consejo Ciudadano y los diferentes Consejos sectoriales.

cristina