La inauguración de las instalaciones que albergan el Museo de la seda de Moncada congregó ayer a cientos de personas en la calle Ramón de Villaroya que no quisieron perderse este acontecimiento de puesta en valor de la historia y el patrimonio de Moncada que afecta directa e indirectamente a muchas generaciones de moncadenses. Tras un proceso de recuperación e inventariado de fondos que ha durado años y que ha supuesto una inversión que supera los 170.000 € el Museo es una realidad que podrá ser visitado
Moncada y la seda
La relación de la ciudad de Moncada con la sericicultura valenciana se remonta, como mínimo, al siglo XVII y fue especialmente intensa desde mediados de s. XIX y extraordinaria a partir del año 1931 con la llegada al municipio de la empresa textil valenciana Mariano Garín Martí (1912-1940). Pero el edificio de la fábrica que hoy se conserva fue construido por iniciativa privada a mediados de siglo XIX en el marco de la protoindustrialización valenciana y es un valioso ejemplo de arquitectura industrial.
Las instalaciones museográficas
Los edificios que albergan la colección museográfica de la Fábrica de la Seda de Moncada son dos, el Chalé y la Nave. Los dos se sitúan alineados e imbricados en la calle Ramón de Villarroya, entre los números 1-15, calle por donde se accede en la actualidad a las instalaciones. El “Chalé” es un edificio de planta cuadrangular de 174 m2 que cuenta con una planta baja y un primer piso. En la planta baja se encuentra el hall y acceso a la Fábrica, el Almacén 1 y la Sala 1 de la futura colección museográfica. En esta sala se exponen de forma permanente varios instrumentos en dos vitrinas verticales, una máquina Jacquard y un conjunto de “rastres” o cartones perforados. Al oeste del Chalé se sitúa la Nave, a la cual se accede desde la Sala 1, donde empieza el recorrido de la exposición permanente. La Nave tiene 70 m de longitud por 8,50 m de ancho y está dividida en dos sectores. En el Sector este se localizan dos grandes almacenes, un despacho y un pasillo que conecta por el este con la Sala 1 y por el oeste con la Sala 2; esta última es una gran superficie diáfana y alargada.
En la Sala 2, ya en el lado sur la Nave, están instalados 11 telares Jacquard del siglo XIX, fabricados en hierro y madera. Están alineados en batería y en perfecto estado de conservación que hoy en día siguen en funcionamiento.
Fotografías: Carmen Colomar







