La vicepresidenta segunda de la Diputació de València ly responsable del área de Carreteras, Reme Mazzolari, ha visitado el inicio de las obras de mejora del pavimento y la señalización de la vía de servicio de la V-21, una actuación que permitirá rehabilitar aproximadamente 2,8 kilómetros entre Port Saplaya en Alboraia, y el límite entre Albalat dels Sorells y Albuixech.
Mazzolari ha recorrido los trabajos junto a representantes de los cuatro municipios por cuyos términos discurre la vía: la alcaldesa de Meliana, Trini Montañana; los alcaldes de Foios y Albalat dels Sorells, Sergi Ruiz y Nicolau Claramunt, respectivamente; y la concejala de Alboraia Susana Cazorla.
Una vía agrícola con carácter estratégico
La vía de servicio inicialmente pertenecía al Ministerio aunque fue cedida a los cuatro municipios por dónde transcurre lo que implicaba también el mantenimiento. La Diputación reunió a los cuatro ayuntamientos implicados para asumir esta obra y su coordinación, para que fuera una reforma unificada.
La autovía que transcurre paralela soporte 85.000 coches al día. Muchos de ellos utilizan esta vía cuando los atascos de entrada a Valencia se complican. Esta via de servicio fue concebida en sus inicios con un marcado carácter agrícola, aunque con el paso del tiempo se ha convertido en una vía fundamental. Es la salida natural hacia Valencia para los barrios de Roca-Cuiper y es un acceso estratégico de las poblaciones de l´Horta Nord para el acceso al área metropolitana de Valencia. La próximidad del polígono de Albuixech hace también que una parte de su tráfico sea pesado
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El pavimento de la vía presenta actualmente un deterioro generalizado, con fisuras, roderas, hundimientos y numerosos parcheos que afectan tanto a la seguridad como a la comodidad de la circulación.
Para solucionar estos problemas, el proyecto prevé retirar la capa de asfalto deteriorada, reparar las grietas y extender una nueva capa de rodadura. En los tramos más dañados también se reforzará y reconstruirá la base del firme para garantizar su durabilidad.
La actuación incluye igualmente la renovación de la señalización horizontal y vertical a lo largo de todo el recorrido, con nuevas limitaciones de velocidad, prohibiciones de adelantamiento, bandas transversales de alerta y medidas específicas de protección en los puntos con mayor accidentalidad. También se repondrán barreras de seguridad y otros elementos de contención.
Las obras se ejecutarán en tres fases con el objetivo de mantener la accesibilidad a las actividades económicas ubicadas en el entorno de la vía, especialmente a las empresas vinculadas a la industria agroalimentaria. El plazo previsto de ejecución es de tres meses.

