Lo hicieron en la sesión de investidura y a partir de ahí lo han vuelto a hacer en cada uno de los plenos que hemos tenido hasta la fecha. No sólo en los plenos, lo han dicho en la prensa, en las comisiones y siempre que han tenido ocasión. Compromis quiere entrar en el gobierno de Moncada. La estrategia política de cada partido es de cada partido, ellos quieren entrar en el gobierno y el PSOE se resiste, el tiempo, las circunstancias y la necesidad dirán que ocurre pero lo que sí parece un poco lamentable es esa situación de genuflexión continua para conseguir sus propósitos.

Hasta tal punto llega su necesidad que hasta este verano hicieron una propuesta low cost para entrar, cualquier cosa menos seguir en la oposición. Desde fuera pareciera que no saben qué hacer esta legislatura sin su gran objetivo pero la realidad a día de hoy es  que parece ser que tendrán que resignarse a seguir en la oposición.

No parece razonable votar en contra de las dedicaciones de los concejales y acto seguido reclamarlas por escrito, no parece razonable insistir públicamente en entrar en gobierno cuando ni siquiera se les contesta, cuando se les pregunta en público y no responden, el silencio ya es una respuesta aunque quizá algunos no lo quieran entender.

Como bien sabemos en política todo fluye y nada permanece, como decía Heráclito, las circunstancias son mutables y los momentos políticos de conveniencia fluctúan. La realidad hoy en día es que no hay voluntad de acuerdo y creo de Compromis debería asumirlo, quizá si son más dóciles, si actúan acuerdo a las necesidades del PSOE o si se van mostrando comprensivos cual dócil gatito con las necesidades del gobierno puedan conseguirlo y así dormirán por las noches, no como ahora .

A un grupo político con 1490 votos creo que se le debería exigir un poco más de rigor y dignidad, no vivir genuflexo a la voluntad del partido mayoritario y asumir su verdadera situación, hacer política en base a sus principios y no mirando al gobierno con deseos irrefrenables de sumarse al proyecto en el que de momento no se les quiere.

El tiempo en política es efímero y por ello puede que las circunstancias, el momento u otros factores hagan cambiar el escenario, pero repetir mil veces que se quiere entrar en gobierno no las cambia sólo produce frustración.

Yo variaría la estrategia, que prueben regalando bombones.