El salto del concejal de fiestas, Martín Pérez desde el escenario del Moncadance el 7 de septiembre del pasado año, ha hecho correr ríos de tinta, con reprobaciones de la oposición, peticiones de dimisión y fuego cruzado desde el equipo de gobierno y desde la oposición.
Tras el incidente ocurrido en septiembre del pasado año, la guardia civil abre diligencias y redacta un atestado. En ese documento se toma declaración a personas que supuestamente participaron en el incidente y al regidor Martín Pérez, que aporta un parte de lesiones. No consta que en ese momento se presentara denuncia alguna por ninguna de las partes.
En septiembre de ese mismo año, tras la finalización de las fiestas patronales, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Moncada, Marga Benlloch, formalizó una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Valencia en la que pedía la apertura de diligencias.
Según la denuncia presentada a la Fiscalía “sobre las cuatro de la madrugada del 7 de septiembre el denunciado se encontraba sobre el escenario, se escucharon cánticos ofensivos hacia el presidente del Gobierno. El denunciado realiza diversos cortes de manga y en un momento dado salta desde el escenario hacia un grupo de jóvenes situados a pie de escenario, dando lugar a un enfrentamiento físico cuyas consecuencias no se conocen».
En diciembre de 2025 la Audiencia Provincial acuerda nombrar Fiscal para revisar la denuncia del PP. En un primer momento la Fiscalía abre diligencias de investigación penal, tras esta denuncia del grupo popular. El escrito redactado por la Fiscal Jefe de la Fiscalía Provincial de Valencia precisa que los hechos investigados “pueden ser constitutivos de un delito de lesiones del artículo 147-1 del Código Penal o lesiones leves del artículo 147-2”
El PP pasa al ataque tras este escrito de calificación del fiscal. Su portavoz municipal explicó en ese momento que el edil denunciado “nunca pidió perdón por la agresión sino que contó una versión inventada en la que decía que lo que quería era mediar en una trifulca” y que debería “haber dimitido al día siguiente de los hechos asumiendo la responsabilidad política que un cargo público ha de tener”.
En el devenir de esta historia también hubo un pleno extraordinario de reprobación presentado por la oposición, PP, Ciudadanos y Vox. La reprobación no salió adelante tras el voto de calidad de la alcaldesa por la ausencia de la concejala de Compromís, Valentina Cortegoso, que ya se encontraba fuera del gobierno.
Un día antes de este pleno extraordinario el gobierno municipal aprobó una moción presentada por Compromís. La moción aprobada por el equipo de gobierno condenaba firmemente y rechazaba el uso de la violencia verbal y física como instrumento para resolver cuestiones políticas y, en el caso concreto del Moncadance, desaprobó los insultos proferidos por un grupo del público asistente, al mismo tiempo que censura la conducta del regidor de Fiestas el pasado 7 de septiembre. El siguiente paso en esta historia fue la remisión por parte de la Fiscalía Provincial al Juzgado de instrucción nº 1 de Moncada de las diligencias y la calificación provisional del fiscal que veía indicios de delito”
Archivo y sobreseimiento de la causa que agota la vía judicial
La juez del juzgado de de Instrucción nº 1 de Moncada en su sección civil, dictó el pasado 20 de febrero el sobreseimiento provisional de la denuncia que el PP presentó ante la fiscalía provincial el pasado mes de diciembre.
El juez estima en el auto, al que ha tenido acceso Gent de L´Horta que “no aparece suficientemente justificada la perpetración del delito” y acuerda mediante auto su sobreseimiento provisional, porque «las diligencias practicadas no permiten acreditar debidamente indicios de la presunta comisión del ilícito que se investiga». Sobre esta resolución cabía interponer recurso de reforma en el plazo de 3 días siguientes de la notificación o recurso de apelación en el plazo de 5 días. Ninguno de estos recursos ha sido presentado en tiempo y forma
Fuentes consultadas por este periódico tanto jurídicas como de partido consideran que el juez ha dejado claro en este auto que la actuación de Martín Pérez que realizó un corte de mangas y saltó desde un escenario sobre un grupo de jóvenes “ no constituyen ningún tipo de delito”.
El acusado que nunca declaró
En esta historia llama la atención que en ningún momento ningún juzgado ni ningún juez haya abierto juicio oral ni haya tomado declaración a Martín Pérez, regidor de festes, ni como investigado ni como testigo.
A estas alturas nadie ignora que la conducta de Martín Pérez es una conducta reprobable fruto de un “calentón” que le ha llevado a ser noticia en medios de comunicación nacionales y a soportar memes y descalificaciones de todo tipo. En su momento emitió un comunicado en el que pedía perdón por los hechos y lamentaba su actitud por no esperar a las fuerzas de seguridad para que pusieran orden en el incidente, aunque es fácil no aceptar el perdón.
Es cierto que un mandatario público no sólo tiene que parecer ejemplar si no que tiene que dar ejemplo. La reprobación política es legítima y así la ha ejercido la oposición con plenos extraordinarios y denuncias a Fiscalía. Otra cosa diferente es atacar a la persona en la delgada línea que separa lo político de lo personal. Ambas vías están extinguidas y la palabra a partir de ahora es de los moncadenses.


