La Alcaldesa de Moncada ha anunciado hoy en su perfil social un plan de poda, el primero que se pone en marcha este año, con una actuación sobre las calles: Valencia, 25 de Abril, Badía, Enrique Soriano, Avda. Comunidad Valenciana, Xátiva, Avda. Fernando el Católico, Ricardo Alós, Avda. Cementerio, Lepanto, Josefina Caballer, Náquera, La Closa (Polígono Moncada II), Hispanidad y Ermita.

Junto a la brigada de jardineros, muy mermada de efectivos tras las ultimas jubilaciones y la amortización de esas plazas lo que ha supuesto que no se han cubierto con empleados públicos, colabora una empresa externa, lo que va a posibilitar estos trabajos, con una inversión total de 25000 €.

También hoy se ha anunciado que se retoma el cambio de luminarias, tras la presión social de los vecinos y el incendio de las redes sociales. Las zonas agraciadas son: zonas verdes de la Plaza Cortes Valencianas, Calle Gomez Ferrer, 25 de Abril, Josefina Caballer, La Mina (San Isidro de Benagéber).

Mucho te quiero perrico pero pan poquico”

Los aragoneses que suelen tener refranes para la mayoria de situaciones lo describen bien. Siempre es importante que una Ayuntamiento decida ponerse a trabajar. No tendría que ser noticia la gestión de los servicios públicos, que se supone que son inherentes a la acción de gobierno del partido o los partidos que estan al frente de consistorio de cualquier población.

Moncada acumula un importante retraso en la gestión de casi todo. Esta pendiente un plan de asfaltado, las últimas calles asfaltadas corresponden al plan de inversión de la Diputación del año 2017. La limpieza viaria, baldeo de calles, recogida de enseres y trastos viejos, aunque ha mejorado, sigue tiendo importantes carencias en muchas zonas de Moncada. Quizá a ello tampoco ayude que la adjudicación de un nuevo contrato de recogida de basura lleva sobre la mesa del Ayuntamiento desde que acabo el anterior y no tiene visos de solución a corto plazo. Algo parecido sucede con el contrato de Aguas de Valencia que se renueva mes a mes desde hace ya bastantes meses.

El mantenimiento y la limpieza de parques infantiles, acumula quejas de madres y padres atónitos por la falta de inversión en arreglo de juegos, columpios obsoletos y la falta de juegos suficientes para satisfacer la demanda de niños y niñas y un largo etcétera.

El baldeo de calles y un plan sistemático de eliminación de malos olores brilla por su ausencia. Un buen día alguien se le enciende una bombilla en el Ayuntamiento, coloca placas de prohibido aparcar, molesta a los vecinos, para que después MSU saque a pasear una cuba que lo único que hace es regar las calles. Sería preciso un plan sistemático por barrios y zonas de Moncada que limpiara de verdad con agua y productos de limpieza los malos olores y el pipi de perro que inunda Moncada.

El cambio de luminarias es otro capítulo de este culebrón. Esta claro que las luminarias sumieron a Moncada en la oscuridad, tras el cambio realizado por el anterior Alcalde, por la falta de potencia. Durante la legislatura 2015-19 la Alcaldesa hablaba de una situación heredada de Juan José Medina y en ello se escudaba para no hacer nada. Era la situación perfecta. El problema es que Medina ya es historia y Moncada lleva cinco años esperando que se haga la luz. No es un premio es un derecho adquirido por los moncadenses con sus impuestos. La solución no es volver a poner luces de litio (luz amarilla) o colocar focos en las farolas, cuando los vecinos se quejan. Vamos que es una gran chapuza.

Los jardines son capítulo aparte. De nada sirvió la creación de islas verdes en la reforma de que se hizo de las calles 25 de Abril, Luis Vives y Fernando el Católico porque no existe una mantenimiento y una gestión del riego por goteo coherente. Quizá si la política es no mantener esas zonas sería mejor que el cemento volviera a esas calles. Hace un mes un vecino de Moncada mando a Gent de L´Horta un extenso archivo con fotografías que documentaba que en los últimos tres años más de 110 árboles han desaparecido en Moncada, por plagas, lluvias o vientos, y no han sido repuestos. Incluso en algunos casos el alcorque, donde antaño había un arbol, se ha tapado con hormigón.

Algunos vecinos se preguntan porque se siguen creando más islas verdes, por ejemplo en las últimas obras realizadas en el inicio del parque del Quadrat, si el Ayuntamiento no es capaz de cuidar las que existen. La sensación de los vecinos que viven en Las Torres, El Pilar, San Isidro de Benageber o Barrio Badía es que la jardinería brilla por su ausencia, por no hablar de los polígonos industriales. Quizá si se dotara de más personal y más medios a la única persona que mantiene el riego por goteo en Moncada sería un buen comienzo.

Fotografías: Ajuntament de Moncada