- Los cofrades de la Mare de Déu son herederos de la Cofradía de los Santos Mártires Inocentes de València que desde 1.400 daba asistencia religiosa a los condenados a muerte en Valéncia
- En el siglo XV el Consell decidió trasladar los cadáveres fuera de València, la Cofradía de los Santos Mártires construyó en la margen del Carraixet el «Cementeri dels Ajusticiats» y una ermita.
Devotos y cofrades han acompañado a la imagen de la Mare de Déu del Carraixet por las calles de Tavernes Blanques, dentro de las fiestas de la localidad. Esta es una cofradía con historia porque es la heredera de la Cofradía de los Santos Mártires Inocentes de València.
A la entrada a Tavernes Blanques, por la antigua carretera de Barcelona, al cruzar el puente del barranco del Carraixet, encontramos una ermita cuyo origen se remonta a 1.447. Fue construida por la Cofradía de los Santos Mártires Inocentes de València que la edificó para enterrar junto a ella a los ajusticiados y condenados a la pena capital en la ciudad de València.
La cofradía asumió la asistencia religiosa a los condenados a muerte en la horca o en el garrote vil. El día de la ejecución, los sacerdotes y capellanes celebraban una misa al amanecer el día. Junto a los cofrades acompañaban al ajusticiado hasta el lugar del patíbulo. Después el cortejo fúnebre llevaba el cadáver hasta el Carraixet, y allí volvian a ser ahoracados y expuestos a la intemperie, hasta que el tiempo y las alimañas lo hacían casi desaparecer.
Eran al tiempo los vecinos quienes descolgaban los restos y los enterraban en el «Cementeri dels Ajusticiats» que existe detrás de la ermita. Así fue hasta 1790, aunque hasta bien entrado el siglo XX siguieron siendo enterrados allí los ajusticiados, pero ya sin la costumbre de dejarlos allí expuestos.
La actual Cofradía de la Mare de Déu del Carraixet, que ronda los 800 cofrades actualmente, sigue conservando este cementerio. El día de Todos los Santos se reza un pequeño reponso en este camposanto sin lápidas «por el alma de aquellos pobres desgraciados que murieron en la horca o en el garrote vil. Se encargan además de conservar el pequeño jardín bajo el que descansan los difuntos y cada último domingo de mes pide una misa en su recuerdo».
La construcción de la actual ermita data de 1.940 año en el que fue reconstruida. La primitiva ermita destruida perteneció a Alboraia hasta 1.926. 
¿Porqué los ajusticiados eran enterrados en Tavernes?
La Plaza del Mercado de València fue durante siglos el lugar dónde la Justicia daba muerte a los criminales. Durante días se exhibía el cuerpo colgado como ejemplo y escarmiento, algo bastante insalubre en un lugar dónde se vendía comida.
En el Siglo XV el Consell ordenó trasladar los cadáveres a una hora de València y volverlos a colgar allí para que se descompusiesen. Se eligió uno de los márgenes del Barranc del Carraixet, a escasos metros de la cruz gótica que aun hoy se levanta, en la rotonda de entrada a la población, y que sigue marcando uno de los límites del «Cap i Casal»
En el año 1.400, según relata en su libro «Tavernes Blanques y su parroquia de la Santísima Trinidad», el sacerdote Antonio Romero, se construyeron en Tavernes dos cementerios, uno para los «desamparados», que no tenían dónde ser enterrados, y otro para los ajusticiados.
Llama la atención que un pueblo en el que viven 9.095 personas, según el último censo conocido de 2017, tenga tres cementerios; el parroquial, el municipal y el «dels ajusticiats»
Fotos: Ajuntament de Tavernes Blanques
